El cuarto sin nombre Sobre la novela Pata Seca Muchos lectores me han preguntado si el famoso cuarto sin nombre existió realmente. La respuesta es que no lo sé. Y, para ser sincero, tampoco era esa la pregunta que más me interesaba mientras escribía la novela. Es posible que nunca haya existido una habitación exactamente igual a la que aparece en Pata Seca . Es posible también que sí. La historia de la esclavitud conserva miles de documentos sobre la producción de azúcar, las compraventas de esclavos, los castigos y las cuentas de los ingenios, pero casi nunca habla de aquello que ocurría detrás de una puerta cerrada. La literatura tiene, a veces, la obligación de entrar donde los archivos callan. En la novela, el cuarto sin nombre no es únicamente el lugar donde Roque José Florêncio recibe a las mujeres esclavizadas de la dotación para cumplir la orden de su amo. Es mucho más que eso. Representa la transformación definitiva del ser humano en mercancía. Guilherme, el dueño d...
¿Es Pata Seca una novela política? Desde que comencé a escribir Pata Seca imaginé que tarde o temprano alguien me haría esta pregunta. Y la respuesta es sí. Y no. Sí, porque toda novela que habla del poder, de la libertad, de la injusticia o de la dignidad humana termina dialogando con la política. Sería ingenuo pensar lo contrario. Pero también no. Porque Pata Seca no fue escrita para defender una ideología, un gobierno o una forma de entender el mundo. Tampoco para ajustar cuentas con el presente utilizando el pasado como pretexto. Mi intención fue otra. Quise escribir sobre el ser humano cuando el poder llega a su expresión más absoluta: el momento en que una persona deja de ser considerada persona y pasa a convertirse en propiedad. La esclavitud no pertenece a la derecha ni a la izquierda. Pertenece a la historia de la humanidad. Y, desgraciadamente, también pertenece a su capacidad para repetir los mismos errores bajo nombres distintos. Por eso, mientras escribía la novela, me ...