¿Por qué la Perestroika no llegó a Cuba para cambiar las fichas del dominó? Hay preguntas que llegan tarde porque durante muchos años uno creyó conocer las respuestas. Esta es una de ellas. ¿Por qué la Perestroika no llegó a Cuba para cambiar las fichas del dominó? No digo que no llegara. Llegó. Llegó como palabra, como rumor, como noticia, como promesa ajena. Recuerdo perfectamente aquella palabra rusa dando vueltas por todas partes, extraña al principio, casi impronunciable, hasta que terminó formando parte de nuestras conversaciones. Perestroika. Y detrás otra todavía más peligrosa: Glasnost. Reestructuración. Transparencia. Palabras. Las palabras siempre llegan primero. Desde Moscú comenzaron a llegar noticias que pocos años antes habrían parecido imposibles. Los soviéticos discutían públicamente sus errores. Revisaban su historia. Hablaban de Stalin de otra manera. Cuestionaban determinados mecanismos económicos. Sus periódicos empezaban a decir cosas que nosotr...
La guerra civil cubana y los libros que no supieron contarla La literatura sobre la guerra civil cubana es una pura mierda. Lo digo así, sin buscar una frase más elegante para comenzar, porque llevo muchos años pensándolo. Y también porque no llegué a esa conclusión leyendo dos libros desde lejos. Durante una parte importante de mi vida trabajé en el Museo Nacional de la Lucha contra Bandidos , en Trinidad, una institución cuyo propio nombre contenía ya una interpretación de la historia. “Bandidos” fue la palabra que Fidel Castro y el discurso revolucionario utilizaron para clasificar a los hombres que, después de 1959, tomaron las armas contra el joven gobierno. La palabra resolvía el problema antes incluso de comenzar a contarlo: si eran bandidos, entonces no podían ser adversarios políticos, campesinos descontentos, antiguos revolucionarios, hombres que habían combatido a Batista y terminaron enfrentados a sus antiguos compañeros, anticomunistas convencidos, agentes vincul...