¿Es Pata Seca una novela política? Desde que comencé a escribir Pata Seca imaginé que tarde o temprano alguien me haría esta pregunta. Y la respuesta es sí. Y no. Sí, porque toda novela que habla del poder, de la libertad, de la injusticia o de la dignidad humana termina dialogando con la política. Sería ingenuo pensar lo contrario. Pero también no. Porque Pata Seca no fue escrita para defender una ideología, un gobierno o una forma de entender el mundo. Tampoco para ajustar cuentas con el presente utilizando el pasado como pretexto. Mi intención fue otra. Quise escribir sobre el ser humano cuando el poder llega a su expresión más absoluta: el momento en que una persona deja de ser considerada persona y pasa a convertirse en propiedad. La esclavitud no pertenece a la derecha ni a la izquierda. Pertenece a la historia de la humanidad. Y, desgraciadamente, también pertenece a su capacidad para repetir los mismos errores bajo nombres distintos. Por eso, mientras escribía la novela, me ...
¿Cuándo comprendí que estaba escribiendo una novela importante? Todo escritor honesto escribe pensando que sus libros son importantes. Al menos importantes para él. Después, cuando los termina, cuando pasan los días y el libro empieza a caminar fuera de la mesa donde fue escrito, llega otra pregunta mucho más difícil: ¿será también importante para otros? Todavía es muy temprano en el universo de Pata Seca para responder eso. Ojalá lo sea. Ojalá encuentre lectores capaces de entrar en su mundo y escuchar lo que sus personajes tienen que decir. Pero sí hubo un momento en que comprendí que aquella novela estaba creciendo más allá de mí. En esos meses Pata Seca no era todavía un libro. Era un bulto de hojas, notas, audios, artículos abiertos en la computadora y en el teléfono. Yo iba muy temprano al gimnasio, casi siempre a las cinco de la mañana, y mientras caminaba en la máquina empezaban a visitarme los personajes. Anastasia. Cutié. Yaci. La abuela de la tribu. El misionero. Y, por su...